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04. Colectivo: Artunas

Antecedentes: Cuando las ideas se encuentran

En 2022, durante un período en el que Jimmy y Gaby tenían roles de dirigencia barrial —como presidente y secretaria de LA12— se comenzaron a gestar varias de las semillas que hoy vemos crecer. No fueron ideas aisladas ni planes impuestos, sino procesos que nacieron desde la escucha, la observación y el deseo genuino de mejorar la vida comunitaria.

Casi al final de ese período, las ideas empezaron a encontrarse. Ari llegó con la visión de un skatepark; Mónica y Rafa impulsaban la Cicloruta Las Tunas, un proyecto nacido desde la dirigencia barrial de LA12 y pensado para conectar de forma segura y sostenible a todos los poblados de la comuna. Esta propuesta obtuvo el segundo lugar del Premio Verde, lo que marcó un hito importante para la comunidad. Sin embargo, al momento de su ejecución, las garantías exigidas por las contrapartes gubernamentales —debido a su paso por la vía principal— hicieron necesario replantear el uso de los fondos. Se tomó entonces una decisión colectiva: destinar el premio a cuatro proyectos comunitarios, entre ellos un centro cultural, iniciativa que Mónica y Rafa venían trabajando y que encontró su lugar natural dentro de este nuevo escenario.

Ese escenario no fue casual. Años antes, alrededor de 2018, Jimmy y Gaby habían realizado un intercambio de terrenos con la comuna: un predio de aproximadamente 2.500 m² pasó a las arcas comunales a cambio de uno contiguo a su vivienda. Desde ese momento, la intención fue clara: que ese espacio se destinara, en algún momento, a proyectos vinculados a la salud, el bienestar y la vida comunitaria.

Fue recién en 2022, cuando estas visiones comenzaron a converger, que ese terreno se transformó en el punto de encuentro donde las ideas pudieron materializarse. Entendimos entonces algo simple pero profundo: el deporte es salud, la cultura es salud, y la interacción comunitaria también lo es. De esa convergencia —de procesos distintos que supieron escucharse— nacería más adelante el Parque Las Tunas Ancestral.


Cuando el sueño toma forma

A partir de ahí, comenzaron las reuniones. No como un comité formal, sino como encuentros honestos entre personas que compartían una visión común. A los nombres ya mencionados —Ari, Mónica, Rafa, Jimmy y Gaby— se sumó Mirka, amiga y arquitecta, quien ayudó a darle forma al terreno y a ordenar las ideas en un plano concreto.

Sobre esos 2.500 m² se empezó a imaginar un espacio vivo y diverso: el skatepark, el centro cultural, el café, huertas orgánicas, áreas deportivas abiertas como ajedrez, calistenia, ping pong y zonas de encuentro. Los espacios fueron asignados con intención, y ese primer diseño se convirtió, hasta hoy, en la guía de todos los pasos posteriores.

Con el concepto claro, inició el camino institucional. Al tratarse de una comuna ancestral, cada decisión debía pasar por la Asamblea General, que se reúne cada 26 de mes. Socializamos frente a la comunidad el proyecto y debimos explicar, responder preguntas y compartir la visión: por qué un skatepark?, por qué un espacio cultural?, por qué ese terreno podía convertirse en un lugar que sume para todos?

La respuesta fue afirmativa. El proyecto fue aprobado y, con ello, el sueño dejó de ser una idea para convertirse en una posibilidad real.


Los orígenes del colectivo

Más allá de las obras, esos primeros pasos —soñar juntos, sentarse a planificar, gestionar con la comuna y articular con actores externos— fueron creando un vínculo profundo entre quienes participaban del proceso. Sin buscarlo explícitamente, ahí estaban naciendo los orígenes del colectivo.

Un colectivo que no nació de un nombre ni de una estructura rígida, sino de una manera de hacer las cosas: colaborar, confiar, sumar capacidades y poner el bien común por delante. Con el tiempo, nuevas personas se fueron integrando —Geo, Vera, Toño, Kiko, Coralie, Coco, Pao, Elaine, Boris, Carin, Javi, entre otros— aportando energía, ideas y trabajo.

Lo que vendría después — las mingas, la construcción del skatepark, los encuentros y los proyectos que siguieron— marcaría una nueva etapa. Esa historia continúa en el próximo capítulo.