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09.- Proyecto Festival Artunas II

Un festival que crece con la comunidad

Después del Festival Artunas I quedó una sensación compartida de querer más. Esa misma noche muchas personas se acercaron a pedir nuevas ediciones, dejando claro que no se trataba solo de un festival, sino de un espacio para vivir el arte y celebrar la diversidad cultural en comunidad.

Para esta segunda edición, en 2025, ya contábamos con la experiencia del Artunas I. Sabíamos qué mejorar, qué fortalecer y cómo organizar mejor cada detalle.

El cronograma mantuvo una estructura similar a la primera edición, pero esta vez el festival creció. Recibimos artistas muralistas, músicos, teatristas, bailarines y facilitadores de distintas partes del Ecuador: Portoviejo, Baños de Agua Santa, Guayaquil, Olón y Sangolquí. El encuentro se volvió aún más diverso y enriquecedor.

La jornada inició con un taller de skate dirigido por León Alcívar, skater portovejense, reforzando el vínculo entre arte, deporte y comunidad. Luego se presentó la obra de teatro de las niñas y niños de la escuela de Ayampe, en esta edición del festival con un nuevo mensaje central: la paz.

Les Mijés estuvo a cargo del taller de circo, donde la improvisación y el juego incluyeron al público presente, integrando a toda la comunidad. La música comenzó con el micrófono abierto, un espacio que volvió a revelar nuevos talentos locales. Damián, de Una Voz, facilitó el taller de rap, invitando a niñas y niños a improvisar y descubrir su voz como herramienta de expresión.

Mientras la música sonaba, se desarrolló el taller de danza contemporánea con Alice, explorando el movimiento del cuerpo.

Se presentaron también danzas folklóricas a cargo de niñas y niños de la comunidad, conectando tradición y expresión artística.

Con la llegada de la noche comenzaron los conciertos. Se presentaron Lengua Mocha, Makanaki, Pelagus, DJ Menori y DJ Selektor. Las presentaciones musicales se intercalaron con intervenciones de danza Poi a cargo de Seray, creando un flujo continuo entre música, movimiento y fuego.

El cierre del Festival Artunas II superó nuevamente nuestras expectativas. Todo fluyó de manera armónica, disfrutando del arte sin excesos, compartiendo desde el respeto, la alegría y la creatividad.

Esta segunda edición confirmó algo importante: el Festival Artunas ya no es solo un evento. Es una celebración anual, una tradición en construcción y una forma de seguir tejiendo comunidad a través del arte.